Marrakech es una de esas ciudades que no dejan indiferente. El caos de sus calles, los aromas de las especias, los colores de los zocos y el ritmo frenético de la medina hacen que cada paseo se convierta en una experiencia en sí misma (o en una pesadilla si no sabes a lo que vas). Si estás pensando en visitar esta ciudad marroquí, te cuento algunos zapatips que te ayudarán a disfrutar mucho más del viaje.
Si dispones de poco tiempo, una buena opción es seguir un itinerario para visitar Marrakech en dos días, ya que permite conocer los principales atractivos de la ciudad sin perderse los imprescindibles.
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La Medina de Marrakech es Patrimonio de la Humanidad y uno de los lugares más fascinantes de la ciudad. Lo mejor que puedes hacer es caminar sin rumbo fijo entre callejuelas, talleres artesanales y pequeños comercios. Eso sí, conviene llevar descargados los mapas offline porque es muy fácil desorientarse.
Durante el día encontrarás puestos de zumos, vendedores y actividad constante, pero es al anochecer cuando la plaza cobra una vida especial. Aparecen los puestos de comida, músicos y espectáculos improvisados que convierten el lugar en uno de los rincones más animados de Marrakech. Eso sí, mirar es gratis, pero sacar la cámara puede costarte algunos dirhams…
Espacios como el Jardín Majorelle, el Palacio de la Bahía o las Tumbas Saadíes suelen recibir una gran cantidad de visitantes. Llegar temprano permite disfrutarlos con mucha más tranquilidad y evitar las horas de más calor. Y si además vas con las entradas (al menos al jardín) seguro que te ahorras alguna que otra cola…
En los zocos es habitual regatear. No hay que verlo como algo incómodo, sino como parte de la cultura comercial local. La mejor estrategia suele ser preguntar con tranquilidad, comparar precios y negociar siempre con respeto, una sonrisa y un poco de picardía. ¿Mi zapatip? Regatea con la mitad del precio, ahí empieza el salseo bueno.
La mayoría de los lugares de interés se encuentran relativamente cerca entre sí, por lo que es posible recorrer gran parte de la ciudad caminando. Para trayectos más largos, los taxis son económicos, aunque conviene acordar el precio antes de iniciar el recorrido o asegurarse de que utilizan taxímetro. Y, últimamente, proliferan los tuktuk, que igual que antes, más te vale acordar precio antes de montarte..
Muchas personas aprovechan su estancia para descubrir otras zonas de Marruecos. Desde el desierto de Merzouga hasta ciudades como Fez, Rabat o Essaouira, el país ofrece una enorme diversidad de paisajes y experiencias. Si tienes más de 2 días, no te quedes en Marrakech y escápate a descubrir más Marruecos.
Y, por supuesto, antes de organizar el viaje, siempre es recomendable revisar la web oficial de turismo de Marrakech, para encontrar información sobre eventos, monumentos, horarios y actividades disponibles durante todo el año.
Marrakech es una ciudad intensa, diferente y llena de contrastes. Puede resultar abrumadora durante las primeras horas, pero precisamente ahí reside gran parte de su encanto. Con una planificación mínima y ganas de dejarse sorprender, la experiencia suele convertirse en uno de esos viajes difíciles de olvidar.
Si tienes alguna duda ¡contáctame para lo que necesites que te organizo tu viaje!
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