El concepto bratislavo de comer
Porque no hemos venido hasta Eslovaquia para sobrevivir a base de café, cerveza y cosas que sabemos pronunciar. 😂
La cocina eslovaca es bastante contundente —digamos que la lechuga no es precisamente la protagonista— y tiene mucha influencia de sus vecinos: húngaros, austríacos, checos… Así que aquí vienen platos de cuchara, patata, mucha col, queso, carne y salsas. Y, por supuesto, cerveza para ayudar a que todo baje. 🍺
Pero si algo me ha llamado la atención de Bratislava no es solo la comida: la decoración de sus restaurantes es una auténtica locura. Se toman muy, muy en serio el ambiente de sus locales, y algunos parecen más un museo, una taberna histórica o un escenario de película que un restaurante donde vas a pedir la cena.
Y eso, sinceramente, marca la diferencia.
El Old Market Hall es una buena opción para hacer una parada informal y picotear algo mientras recorres Bratislava.
Nosotras nos centramos sobre todo en los embutidos, así que es un lugar que encaja estupendamente para probar productos locales, compartir varias cosas y seguir explorando la ciudad sin necesidad de sentarnos a una comida formal. Salchichas locales y discos vintage todo en uno…
Precio aproximado: entre 5 y 15 € por persona, dependiendo de lo que pidáis y de cuánto os vengáis arriba con el picoteo.
Este restaurante es una buena opción si queréis probar varios platos típicos eslovacos en un mismo sitio.
Además, nos acogieron siendo 14 personas, que no siempre es sencillo cuando viajas en grupo. Y eso ya es un punto a favor. Aquí probamos varios platos tradicionales:
Klobásy: salchichas de diferentes tipos, muy habituales en la cocina centroeuropea.
Bryndzové halušky: el plato nacional eslovaco y uno de esos que hay que probar sí o sí. Son pequeños ñoquis de patata mezclados con bryndza, un queso de oveja típico de Eslovaquia, y normalmente acompañados de bacon crujiente y su grasita. No es precisamente un plato de detox, pero estamos de viaje. 😂
Pirohy: una especie de empanadillas o dumplings rellenos, muy parecidos a los pierogi polacos. Si habéis viajado a Polonia, seguro que os suenan. Y si todavía tenéis pendiente ese destino, podéis echarle un vistazo a mi guía de Polonia.
Vyprážaný syr: literalmente, queso frito. Es un bloque de queso empanado y frito que suele servirse con patatas y salsa tártara. A mí me sabe igual aunque sea típico allí, pero oye, había que probarlo. 😂
Y aquí no solo importa lo que llega al plato: la decoración del restaurante también forma parte de la experiencia. Es uno de esos lugares donde merece la pena mirar alrededor mientras esperas la comida.
Precio aproximado: entre 15 y 25 € por persona para una comida o cena con plato principal y bebida. Los platos tradicionales suelen rondar los 10–15 €, aunque hay opciones más caras.
Meštiansky Pivovar es una cervecería tradicional con cerveza elaborada allí mismo y cocina contundente de estilo eslovaco.
Aquí podemos hacer cena + cerveza + bareto en el mismo sitio, sin complicarnos más. Que a veces organizar una noche de grupo ya tiene suficiente trabajo como para tener que ir buscando tres locales diferentes. 😂
Su propuesta es de esas que encajan perfectamente con la gastronomía centroeuropea: platos generosos, carne, patata y acompañamientos contundentes.
Precio aproximado: unos 15–25 € por persona para cenar con bebida.
El Slovak Pub es enorme y el decorado es muy, muy eslovaco.
Es uno de esos sitios donde entras y parece que te has trasladado a otro lugar. Si queréis una experiencia de pub tradicional, aquí tenéis una buena opción para probar gastronomía local.
Pedimos bryndzové halušky y la sopa servida en pan, que fue una de las mejores sopas que probé en Bratislava.
Y lo de la sopa en pan merece mención aparte: porque una cosa es comerte una sopa y otra que el recipiente también forme parte de la comida. Aquí no se desperdicia nada. 😂
Además, nos comentaron que no hacía falta reservar, algo que puede venir estupendamente si vais en grupo o preferís dejaros llevar.
Precio aproximado: entre 10 y 20 € por persona, dependiendo de si pedís un plato principal, sopa y bebida.