Qué ver en Indonesia.

Qué ver en Bali


Qué ver en Bali.

Después de 27 días explorando volcanes, playas, acantilados y templos, me aventuro a darte mi opinión y decirte qué ver en Bali. Pero no sufras, no necesitarás tantos días, puedes adaptar mi itinerario a tus gustos. Dale un vistazo a mi top 4 y elige tus preferencias. Y si sigues sin tenerlo claro ¡escríbeme y te ayudo!

No solo de Bali presume Indonesia

No huyas, por suerte Bali no es solo ese lugar de postureo y vestidos pomposos a las puertas de los templos. De hecho, aunque me costó semanas descubrirlo, hay lugares lejos del turismo de masas, lugares exclusivamente para los asociales. Y no me refiero a lugares de pena, sino a volcanes, templos, playas, fondos marinos…

Así que voy a desvelártelos todos, a cambio, solo te pido una cosa, respétalos. Me encantaría volver dentro de 10 años y seguir disfrutando de su tranquilidad y belleza.

Amed

Justo al este de la isla se encuentra Amed, uno de los mejores lugares que ver en Bali, Indonesia.

Está situado entre la costa del Mar de Bali y el famoso volcán Agung. De hecho, las vistas desde la orilla (y desde mi ventana) eran todo un espectáculo.

Amed no es solo un lugar tranquilo en Bali, además tiene muchas actividades para que exprimas la isla.

En Pantai Jemeluk puedes disfrutar de miles de peces desde la propia orilla y, un poco más adelante, tienes un altar balinés sumergido.

En la zona de Tulamben puedes bucear en pecios americanos repletos de peces enormes. Si tienes ocasión, reserva una inmersión nocturna aquí. Es simplemente increíble lo que hay ahí abajo escondido y solo sale a pasear de noche.

Sube al Sunset point para ver atardecer con el volcán y la playa ante ti.

Come en los puestos locales por 1€ o 2€ nasi goreng y mie goreng… Yo a veces me llevaba lo que sobraba para la cena 🙂

Y, si te atreves y eres aventurera, alquila una moto un día solo, no cuesta mucho, y recorre los arrozales de los alrededores.

Por último, te animo a armarte de paciencia y subir en moto a Lempuyang. En efecto, ese templo con la puerta enorme al monte Agung. Que, en realidad, no tiene reflejo ni leches, pero sí una cola enorme para hacerte la foto falsa típica de Bali…

Pues bien, haz la cola si quieres, te dan tu numerito como en la frutería y todo, y mientras esperas, vete a pasear por el templo y explora otros rincones donde nadie va porque no hay foto famosa…

¿Ves esta foto? Soy yo a la salida del templo Lempuyang, en el tejado de un restaurante donde no había nadie, ni carteles ni gente. Solo tuve que ver más allá de la foto típica y, disfrutando de la zona, me topé con esta maravilla.

Las Gili

Lo sé, soy muy monguer, pero ese nombre me gustaba tanto que empecé a ver qué se podía hacer por aquí, por llamarse las Gili… Qué pena doy.

Tan sólo un barco y 30 minutos separan Amed de las Gili, la compañía es Freebird y puedes incluso reservarlo en tu hotel o en las tiendas de Amed. En realidad, las Gili es un archipiélago de tres pequeñas islas (Gili Trawangan, Gili Meno y Gili Air) y es en Gili T en la que yo estuve varios días y por tanto la que te puedo recomendar. Aunque si te apetece hay barcos que conectan las 3 islas y puedes ir a pasar un día a otra distinta a donde te alojas.

Pero yo me quedé aquí en pleno Benidorm. Comparado con Amed, las Gili son más pequeñas, con el doble de turismo y el doble de caras también. Aún así, todo es cuestión de organizarse.

Por mi parte reservé un hotel alejado del centro y una bici, y tan feliz que pude disfrutar de todo lo que ofrece en exclusiva esta isla.

Al este del puerto donde llegas esta el Turtle point, lleva escarpines y paciencia para cruzar por la amplia y rocosa entrada a la orilla. Pero cada metro superado merece la pena de largo. Mil y una veces volvería a sentir el escozor del agua en la rodilla (tras piñarme con la bici) para nadar junto a tortugas. Y te hablo de hacer snorkel, que no te hace falta ni bucear…

Por algún motivo que desconozco, la playa no estaba abarrotada, pero el agua tampoco. Creo que la gente prefiere pagar e ir a otras zonas de la isla en barco, a cruzar la orilla rocosa. Pero yo #hevenidoajugar

Adéntrate en el mercado nocturno, prueba de todo y lleva siempre protector de estómago, es otra de mis recomendaciones. Normalmente si está frito no debería darte la lata luego… Y si no te atreves, al menos paséate por la zona y mira la variedad, que (créeme) eso tampoco te va a dejar indiferente.

Sin embargo, por muy poca diferencia, la joya de Gili T que tienes sí o sí que ver en Indonesia es un atardecer. En este caso te recomiendo la bici, alquilarla no es caro (desde 2,5€ candado incluido), lo complicado es no atropellar a nadie en las zonas principales. Así que conduce hasta el norte de la Isla, que está medio deshabitado y aparca la bici para simplemente sentarte frente al sol mientras despide otro día. Lo sé, suena súper cursi y no me pega, pero hablo desde el recuerdo de haberme enamorado esa tarde de uno de los atardeceres más top de mi vida.

Y, para terminar, te propongo bucear en otra maravilla de la naturaleza. Aunque me encantaría decirte que verás cosas increíbles ahí abajo, si buceas sabes que es cuestión de suerte y depende de tantas cosas. Pero a mi me pasó algo que no esperaba aquí, cumplí un sueño, un poco macabro, pero un sueño al fin y al cabo.

Antes de que se me pasara por la cabeza la idea de meter el buceo en mi vida, vi un documental sobre un diminuto pulpo de unos 12cm con anillos azules. Normalmente, que un animal o planta tenga colores llamativos es señal de que debes huir… Pues bien, este pulpo tiene el suficiente veneno como para matar a 26 personas en cuestión de minutos, es uno de los animales marinos más venenosos del mundo y allí estaba frente a mí, tan bello como mortal.

Por suerte, o por desgracias, las posibilidades de encontrarte a este colorido bichitos son -1.000, sino que se lo digan al instructor de buceo que venía conmigo que estaba casi más flipado que yo porque no lo había visto en su vida.

Me encantaría decirte en cuántos sitios puedes ver el pulpo, nadar con tortugas en la orilla de la playa o ver el mejor atardecer de tu vida, pero yo solo conozco Gili T. Y, a pesar de ser de lo más turístico de Bali que te voy a recomendar, solo puedo decirte que cojas el maldito barco y disfrutes al menos 2 o 3 días de este paraíso.

Nusa Penida

Y vamos a mi siguiente y penúltima recomendación. Para ir de Sanur a Nusa Penida, que es otra isla, lo ideal es el barco y bichear para elegir la mejor compañía. En realidad no es caro, desde unos 3€ cruzar a Nusa Penida. Eso sí, si no tienes una orientación te pueden cobrar el triple, que tampoco es una clavada, pero me toca las narices pagar como turista pringado por el mismo servicio.

Una cosita, o varias: recuerda llevar chanclas porque te va a tocar mojarte para subir al barco y dejar las chanclas en una caja que te devuelven a la salida. Pero no una caja para ti sola, para ti y para los tropecientos que van en el barco. Unos 50 minutos después llegarás a Nusa, recoge las chanclas y tu maleta.

Si no has contratado transporte para tu hotel, no sufras. En la distancia que hay del barco a la orilla te habrán ofrecido llevarte por 2 duros unas 22 personas.

En esta ocasión, te recomiendo moto o coche si vas con equipaje, porque tendrás que moverte por la isla y esto no es ni de coña tan pequeño como Gili T. Es cierto, que tienes la opción de que te lleven de excursión a donde quieras, yo lo hice y si sabes negociar bien no te sale por un pico. A veces juego, y otras prefiero ir con seguridad por la vida… Y en este caso me pedía 35€ por 6-8 horas de transporte privado y dos personas… Lo tengo claro, ahora decide tú.

Así pues, en tu recorrido debes meter sí o sí Crystal Bay, que además si te animas a hacer snorkel vas a flipar un poco en estas aguas, siempre y cuando no te asusten los peces grandes…

Continúa hacia Angel’s Billabong y Broken Beach, que aunque sean sitios turísticos, si madrugas un poquito no te darás ni cuenta.

En mi lista no podía faltar mi T Rex, Kelingking Beach, y es que aunque sea una tontería, yo siendo flipada de las montañas y los dinosaurios, me los mezclas junto al mar y voy de cabeza… Lo reconozco, estaba fastidiando todas las fotos de la gente porque no dejaba de dar vueltas junto al acantilado para verlo desde todos los ángulos…

En este punto, lo ideal sería coger un hotel en esta zona de la isla, que es lo que hice. De esta manera, el día de salida de Nusa Penida, negocio el mismo transfer al puerto con una paradita en otro de los grandes lugares que ver en Indonesia: Diamond Beach. Hazlo bien, madruga (ya descansarás cuando vuelvas a tu casa) porque no eran ni las 9h y tenía esta maravilla para mí sola…

Y, para terminar, te recomiendo bucear pero no como en Gili. Muy mala suerte tienes que tener (y sé de lo que hablo) para no ver mantas en Manta Point o Peces Luna (los mola-mola). Las posibilidades de ver estos bichos en Manta Point, Crystal Bay y alrededores es altísima, y junto a ellos rayas a punta pala. Toda una gozada.

Sanur

Y por fin la última recomendación. Aunque sea la última debo reconocer que no es la mejor para mí, pero te tocará estar por la zona porque volarás a este lugar para ir a Bali… Eso sí, lee bien porque te propongo planes para las tardes o mañanas «perdidas» por culpa del horario de tu vuelo.

A pesar de que las carreteras de Sanur a Ubud diría que son las mejores de todas mis propuestas hasta ahora, decidí alquilar un conductor privado (que no un guía) para unas 6 horas. En total me costó unos 33€, eso sí, asegúrate que incluye gasolina, parking y peaje, que hay mucho espabilao suelto.

Si hablamos de las famosas terrazas de arroz seguro que te viene a la mente Tegallalang. Pues como yo soy así te recomiendo las de Jatiluwih, que son menos turísticas y están bien situadas. Por ello también te costará menos entrar a ti y a tu coche, que también pagas por dejarlo por allí.

No olvides llevarte agua para el camino, independientemente de la ruta que elijas hacer a pie, porque no vas a encontrar nada para hidratarte y se pasa mal #truestory

De entre mis templos favoritos, te recomiendo con mucha fuerza el del Lago de Beratán, Pura Ulun Danu Bratan. En realidad es de los templos más pequeñitos que te recomiendo, pero ese lago le da un encanto del que el resto carece… Por favor, recuerda, disfruta paseando, no vayas solo a la fotito de las narices. En realidad puedes hacer lo que quieras, pero es que es tan lindo que me da rabia que no se aprecie.

Por otra parte, más cerca de Sanur, tienes Tanah Lot, ese templo en la roca al que solo puedes acceder con marea muy baja. O, en otras palabras, ese parque de atracciones que te quita las ganas de seguir viendo la isla… Aunque tiene que ser bonito de narices, venir aquí fue un error, muy probablemente por la hora a la que llegamos. Intenta ir temprano y armarte de paciencia, porque en realidad esto es lo normal…

Por una parte, la entrada cuesta casi 3 veces lo que otros templos famosos, eso sí, te dan un mapa porque aquello es un gran centro comercial al aire libre.

Y así es Bali, me pego 15 días recorriendo la gran isla y las islitas cercanas y la pifio en el último templo… Aún así, repetiría…

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